diseño web

Quizás seas de esas personas que piensa que un negocio puede funcionar sin tener una web. Y en determinados sectores puede ser así. Pero también es verdad que no tener una web puede ser un factor importante por el que algunos de tus clientes no terminen de «conectar» con tu negocio.

Hoy en día todo el mundo busca en internet referencias sobre productos, empresas, películas, conciertos, zapaterías… TODO LO QUE PUEDAS IMAGINAR. Nos hemos convertido en consumidores diarios de búsqueda de información, y todo a golpe de unos pocos clics.

¿Te imaginas que un potencial cliente busque sobre tu producto o servicio y que, al no tener web, nunca podrá encontrarte? ¿Te imaginas que un posible cliente, que sabe de tus servicios o productos por terceros, busque más información y, al no encontrar tu página web, acabe en la web de tu competidor?

Esto pasa muchas veces, más de lo que pensamos. No tener tu propia página web es una manera segura de pérdida de visibilidad, de generar desconfianza en tus clientes potenciales y de quedarte atrás respecto a tu competencia. Y ésto es algo que tu negocio y tú no os lo podéis permitir.

¿Por qué debes contactar con un consultor?

En pleno siglo XXI son tantas las posibilidades y opciones para tener tu propia página web que, sinceramente, a veces puede ser un gran quebradero de cabeza. Estoy seguro que has escuchado eso de «yo te hago una web muy bonita cuando quieras» o «tranquilo/a, que eso es muy sencillo… te monto una web en un momento».

Quizás entonces puedas tener la tentación de pensar que realmente es un «trámite» simple, y no terminas de darle la importancia que tiene, y créeme: es mucha. Toda la información que quieres transmitir con tu nueva web está en juego: todos los valores que quieres transmitir con tu marca, todos los productos o servicios que vendes, tu imagen de marca… TODO ESTÁ EN JUEGO.

Por ello, me gustaría explicarte por qué hay que tomarse en serio el diseño de tu web, y por qué deberías confiar en la experiencia de un buen consultor:

 

1. TU NEGOCIO NECESITA UNA PÁGINA WEB, PERO NO CUALQUIERA.

Desconfía de los «profesionales» que te planteen hacer una web «sin más», sin conocer las necesidades reales de tu negocio o proyecto. Es una mala práctica hacer las cosas sin tener todos los datos, tanto en el diseño web como en todos los aspectos de la vida. Por ello, lo primero de todo sería analizar la situación en que se encuentra tu negocio, el mercado en el que se mueve, las necesidades de tus clientes… Sólo entonces podremos decidir qué tipo de página web necesitas. Que nadie te venda una web «que tenga de todo», cuando a lo mejor no se ajusta a tus necesidades reales. Un buen consultor te aconsejará correctamente y no pagarás por cosas que no necesitas.

2. HUYE DE LOS DISEÑOS «DEMASIADO VISTOSOS».

Durante el «boom» de las primeras páginas web surgió una tendencia generalizada en hacer webs llenas de colores, elementos que se movían, sonidos estridentes, textos recargados… Con el tiempo se ha demostrado que estas páginas web eran muy llamativas a la vista, pero muy poco usables por los visitantes. Hoy es imprescindible encontrar un equilibrio entre la usabilidad de tu web y el diseño actual: si quieres que el visitante de tu página web esté cómodo navegando por ella, debemos ponérselo fácil. De lo contrario, nos visitará una vez y se marchará para siempre. Un buen diseño nunca debería estar enfrentado a la mejor experiencia de tu cliente potencial.

3. TENER CLARO CUÁL ES EL OBJETIVO DE NUESTRA WEB.

Uno de los principales errores que vemos al visitar páginas web es que no está claro el objetivo que buscan: no sabemos si nos están intentando vender algo, si quieren que leamos sus contenidos, o si simplemente quieren que les contactemos para resolver nuestras dudas. 

Al visitante de tu web hay que ponérselo fácil, por lo que será vital determinar el objetivo de cada una de las páginas que formen tu sitio web, con la información clara y concisa, y sin ningún elemento que pueda distraerle de ese objetivo. Si no lo hiciéramos así, estaríamos perdiendo una magnífica oportunidad de transmitirle lo que queremos, y la página web no realizaría su cometido.

4. CONOCIMIENTO SOBRE HERRAMIENTAS DE SOPORTE Y MANTENIMIENTO.

Es muy probable que a estas alturas ya seas consciente de la importancia de tener una web para tu negocio. Pero muchas veces pasamos por alto que el mundo digital está en continuo movimiento, y nos obliga a estar actualizados, tanto en el software, programas, extensiones, y todo un cúmulo de «historias» que nos pueden apabullar si no eres un profesional del sector. Es mucho más sencillo de lo que parece, pero estar en manos de un consultor te despejará todas las dudas y, sobretodo, hará que tu web funcione al 100% de sus capacidades.

5. ASPECTOS LEGALES.

Después de los últimos cambios legislativos y la entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) muchas páginas web tuvieron que adaptarse a esta normativa europea para cumplir con la ella. Seguramente ni tú ni yo seremos juristas ni abogados, pero un consultor tiene los conocimientos necesarios para orientarte y proponer soluciones para que tu sitio web cumpla con el RGPD. No hacerlo sería un error, y estarías asumiendo posibles sanciones. No deberíamos dejarlo a la suerte.. además que tus visitantes agradecerán que seas comprensivo con sus derechos sobre la protección de sus datos personales y de navegación.

QUIERO UNA WEB EFICAZ Y USABLE

Y, por supuesto, que tenga la esencia de tu negocio y de la filosofía de tu proyecto. Una web tiene que hablar de tí y de tu empresa, pero sobretodo de las soluciones que propones a los "problemas" de tus posibles clientes. Cuidando todos estos detalles lograrás que el visitante de tu web se sienta "como en casa".
Si eres de las personas que prefiere hacer las cosas bien no dudes en contactarme sin compromiso.